El pensador sabe considerar las cosas más sencillas de lo que son.
El pensador sabe considerar las cosas más sencillas de lo que son.
Todo nuestro conocimiento arranca del sentido, pasa al entendimiento y termina en la razón.
El medio de no cambiar es no pensar.
Ciertos pensamientos son plegarias. Hay momentos en que, sea cual fuere la actividad del cuerpo, el alma está de rodillas.
Después de la verdad nada hay tan bello como la ficción.
Rey es quien nada teme, rey es quien nada desea; y todos podemos regalarnos este reino.
A nadie cuesta más que a aquel que mucho desea.
Si no actúas como piensas, vas a terminar pensando como actúas.
El pensamiento está libre de impuestos.
Lo verdadero es siempre sencillo, pero solemos llegar a ello por el camino más complicado.