No hay incendio como la pasión: no hay ningún mal como el odio.
No hay incendio como la pasión: no hay ningún mal como el odio.
Nuestro corazón tiene la edad de aquello que ama.
No hay en el mundo señorío como la libertad del corazón.
Procuro no tener demasiada pasión. La pasión es dejarse ir, transformarse en un sujeto pasivo.
El amor es tan importante como la comida. Pero no alimenta.
La fuente de la vida es el corazón.
Los que de corazón se quieren sólo con el corazón se hablan.
Nuestra única defensa contra la muerte es el amor.
Cuando se ama es el corazón quien juzga.
El amor verdadero hace milagros, porque él mismo es ya el mayor milagro.