El día que tú no ardas de amor, muchos morirán de frío.
El día que tú no ardas de amor, muchos morirán de frío.
El amor nunca muere de hambre; con frecuencia de indigestión.
En el rocío de las pequeñas cosas, el corazón encuentra su mañana y toma su frescura.
Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de él emana vida.
Los que más han amado al hombre le han hecho siempre el máximo daño. Han exigido de él lo imposible, como todos los amantes.
Siempre que haya un vacío en tu vida, llénalo de amor.
No ser amado es una simple desventura. La verdadera desgracia es no saber amar.
El amor es como las cajas de cerillas, que desde el primer momento sabemos que se nos tiene que acabar, y se nos acaba cuando menos lo esperamos.
Si en medio de las adversidades persevera el corazón con serenidad, con gozo y con paz, esto es amor.
El amor es un misterio. Todo en él son fenómenos a cual más inéxplicable; todo en él es ilógico, todo en él es vaguedad y absurdo.