Muchos hombres se enamoran de un hoyuelo y cometen el error de casarse con la chica entera.
Muchos hombres se enamoran de un hoyuelo y cometen el error de casarse con la chica entera.
Para el beso, la nariz y los ojos están tan mal colocados como mal hechos los labios.
Siempre que odio y amor compiten, es el amor el que vence.
En los principios amorosos los desengaños prestos suelen ser remedios calificados.
El amor inspira las más grandes hazañas e impide realizarlas.
Sólo conoce el amor quien ama sin esperanza.
El amor es como la fiebre: nace y se extingue sin que la voluntad tome en ello la menor parte.
Es difícil decir quién hace el mayor daño: los enemigos con sus peores intenciones o los amigos con las mejores.
Un beso legal nunca vale tanto como un beso robado.
Hacer felices a otros hombres: no hay nada mejor ni más bello.