El dinero es algo muy singular. Le da al hombre tanta alegría como el amor y tanta angustia como la muerte.
El dinero es algo muy singular. Le da al hombre tanta alegría como el amor y tanta angustia como la muerte.
Al poseedor de las riquezas no le hace dichoso el tenerlas, sino el gastarlas, y no el gastarlas como quiera, sino el saberlas gastar.
¿Los pobres serían lo que son, si nosotros fuéramos lo que debiéramos ser?
Cuando se trata de dinero todos somos de la misma religión.
No es vergonzoso nacer pobre, lo es el llegar a serlo por acciones torpes.
El pobre se arruina en el momento en que deja de ser sobrio.
Dos linajes solos hay en el mundo, como decía una agüela mía, que son el tener y el no tener.
El que no considera lo que tiene como la riqueza más grande, es desdichado, aunque sea dueño del mundo.
El que está satisfecho con su parte es rico.
Cuando se dice que el dinero no hace la felicidad se alude, evidentemente, al de los demás.