El dinero es como el estiércol: no es bueno a no ser que se esparza.
El dinero es como el estiércol: no es bueno a no ser que se esparza.
Es mejor el uso de las riquezas que la posesión de ellas.
Quienes creen que el dinero lo hace todo, terminan haciendo todo por dinero.
El pobre carece de muchas cosas, pero el avaro carece de todo.
Un rico es diferente al que no lo es: tiene más dinero.
Lo mejor que podemos hacer por otro no es sólo compartir con él nuestras riquezas, sino mostrarle las suyas.
No es pobre el que tiene poco, sino el que mucho desea.
El dinero es mejor que la pobreza, aun cuando sólo sea por razones financieras.
El que tiene miedo de la pobreza no es digno de ser rico.
El dinero no da la felicidad, pero procura una sensación tan parecida, que necesita un especialista muy avanzado para verificar la diferencia.