Preferiría la paz más injusta a la más justa de las guerras.
Preferiría la paz más injusta a la más justa de las guerras.
Se viaja no para buscar el destino sino para huir de donde se parte.
He descubierto que no hay forma más segura de saber si amas u odias a alguien que hacer un viaje con él.
Para los historiadores, los príncipes y los generales son genios; para los soldados siempre son unos cobardes.
Casi todos podemos soportar la adversidad, pero si queréis probar el carácter de un hombre, dadle poder.
El hombre es verdaderamente libre cuando no teme y no desea nada.
Una máquina puede hacer el trabajo de 50 hombres corrientes. Pero no existe ninguna máquina que pueda hacer el trabajo de un hombre extraordinario.
Con el poder mantenemos una relación ambigua: sabemos que si no existiera autoridad nos comeríamos unos a otros, pero nos gusta pensar que, si no existieran los gobiernos, los hombres se abrazarían.
Hay dos clases de hombres: quienes hacen la historia y quienes la padecen.
Incluso el pasado puede modificarse; los historiadores no paran de demostrarlo.