El capital no es un mal en sí mismo, el mal radica en su mal uso.
El capital no es un mal en sí mismo, el mal radica en su mal uso.
Dios: lo más evidente y lo más misterioso.
Las religiones son meras vestiduras, muy mal cortadas, de la fe.
Cuando el cristianismo se convierte en instrumento del nacionalismo, queda herido en su corazón y se convierte en estéril.
La ciudad (polis) es una de las cosas que existen por naturaleza; y el hombre es, por naturaleza, un animal político.
No más partidos, no más autoridad, libertad absoluta del hombre y del ciudadano: esta es mi profesión de fe social y política.
Soberano es aquel que decide sobre el estado de emergencia.
¿Es el hombre sólo un fallo de Dios, o Dios sólo un fallo del hombre?.
Nosotros debemos nuestra vida a dios, por eso si se la pagamos hoy, no se la deberemos mañana.
Si no tienes la libertad interior, ¿qué otra libertad esperas poder tener?