Creo en la democracia porque da rienda suelta a las energías de todo ser humano.
Creo en la democracia porque da rienda suelta a las energías de todo ser humano.
Aquellos que anuncian que luchan en favor de Dios son siempre los hombres menos pacíficos de la Tierra. Como creen percibir mensajes celestiales, tienen sordos los oídos para toda palabra de humanidad.
Hay quien pone en duda el porvenir del ideal de la libertad. Nosotros respondemos que tiene más que un porvenir: posee eternidad.
Quien cambia felicidad por dinerono podrá cambiar dinero por felicidad.
A las dictaduras les pasa lo que a las bicicletas; si se paran, se caen.
La pobreza iguala las diferencias sociales.
La democracia es el gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo.
Donde acaba la biología comienza la religión.
Sin democracia la libertad es una quimera.
Negar a Dios será la única forma de salvar el mundo.