No hay democracia sin determinación.
No hay democracia sin determinación.
En política hay que sanar los males, jamás vengarlos.
La vocación del político de carrera es hacer de cada solución un problema.
Los ricos tienen más dinero, y los pobres, más niños.
La teología es una reflexión sobre la fe y la fe lo que tiene que hacer es movilizar a las personas para cambiar.
La riqueza es como el agua salada; cuanto más se bebe, más sed da.
Aquel que puede negar a Dios ante una noche estrellada, ante la sepultura de sus seres más queridos, ante el martirio, es o un gran infeliz o un gran culpable.
Una dictadura es un estado en el que todos temen a uno y uno a todos.
Libertad moral es la única libertad verdaderamente importante.
Como amo la libertad tengo sentimientos nobles y liberales; y si suelo ser severo, es solamente con aquellos que pretenden destruirnos.