Sinceramente, creo que la muerte es la inventora de Dios. Si fuéramos inmortales no tendríamos ningún motivo para inventar un Dios. Para qué. Nunca lo conoceríamos.
Sinceramente, creo que la muerte es la inventora de Dios. Si fuéramos inmortales no tendríamos ningún motivo para inventar un Dios. Para qué. Nunca lo conoceríamos.
Cuando la pobreza entra por la puerta, el amor se escapa por la ventana.
Dios es sofisticado, pero no malévolo.
La libertad política es la condición previa del desarrollo económico y del cambio social.
Perder el dinero es a menudo un delito; adquirirlo por malas artes es aún peor, y malgastarlo es lo peor de todo.
La democracia no es el silencio, es la claridad con que se exponen los problemas y la existencia de medios para resolverlos.
¿Qué es la riqueza? Nada, si no se gasta; nada, si se malgasta.
Si yo me hubiera dedicado a la política. ¡oh atenienses!, hubiera perecido hace mucho tiempo y no hubiese hecho ningún bien ni a vosotros ni a mí mismo.
Ante una lista de candidatos se piensa que, felizmente, sólo puede ser elegido uno.
La libertad es un hecho, y entre los hechos que observamos, no hay ninguno que sea más claro.