No niego los derechos de la democracia; pero no me hago ilusiones respecto al uso que se hará de esos derechos mientras escasee la sabiduría y abunde el orgullo.
No niego los derechos de la democracia; pero no me hago ilusiones respecto al uso que se hará de esos derechos mientras escasee la sabiduría y abunde el orgullo.
Para hacer política justa y sana no basta conocer los hombres; es necesario también amarlos.
Por conservar la libertad, la muerte, que es el último de los males, no debe temerse.
El camino hacia la riqueza depende fundamentalmente de dos palabras: trabajo y ahorro.
La alternancia fecunda el suelo de la democracia.
El Cristianismo podría ser bueno, si alguien intentara practicarlo.
Si te dan un papel pautado, escribe por detrás.
La causa de la libertad se convierte en una burla si el precio a pagar es la destrucción de quienes deberían disfrutar la libertad.
Los grandes políticos deben su reputación, cuando no a la pura casualidad, a circunstancias que ellos mismos no podían prever.
Estoy absolutamente convencido que ninguna riqueza del mundo puede ayudar a que progrese la humanidad. El mundo necesita paz permanente y buena voluntad perdurable.