La gente joven está convencida de que posee la verdad. Desgraciadamente, cuando logran imponerla ya ni son jóvenes ni es verdad.
La gente joven está convencida de que posee la verdad. Desgraciadamente, cuando logran imponerla ya ni son jóvenes ni es verdad.
La juventud es inmoderada en sus deseos.
El porvenir es un lugar cómodo para colocar los sueños.
Juventud, divino tesoro,¡ya te vas para no volver!Cuando quiero llorar, no lloro...y a veces lloro sin querer.
No pienso nunca en el futuro porque llega muy pronto.
La juventud tiene el genio vivo y el juicio débil.
Los que en realidad aman la vida son aquellos que están envejeciendo.
Solamente aquel que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado.
El arte de envejecer es el arte de conservar alguna esperanza.
La vejez no significa nada más que dejar de sufrir por el pasado.