Nos equivocamos a menudo en el amor, a menudo herido, a menudo infeliz, pero soy yo quien vivió, y no un ser ficticio, creado por mi orgullo.
Nos equivocamos a menudo en el amor, a menudo herido, a menudo infeliz, pero soy yo quien vivió, y no un ser ficticio, creado por mi orgullo.
La esperanza nos sostiene, pero como sobre una cuerda tirante.
A un alma se le mide por la amplitud de sus deseos, del mismo modo que se juzga de antemano una catedral por la altura de sus torres.
En la música todos los sentimientos vuelven a su estado puro y el mundo no es sino música hecha realidad.
Todo el mundo quisiera vivir largo tiempo, pero nadie querría ser viejo.
Mira hacia atrás y ríete de los peligros pasados.
Necesitamos desesperadamente que nos cuenten historias. Tanto como el comer, porque nos ayudan a organizar la realidad e iluminan el caos de nuestras vidas.
Los amigos son esa parte de la raza humana con la que uno puede ser humano.
Al bien hacer jamás le falta premio.
La música es sinónimo de libertad, de tocar lo que quieras y como quieras, siempre que sea bueno y tenga pasión, que la música sea el alimento del amor.