Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar.
Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar.
Con el poder mantenemos una relación ambigua: sabemos que si no existiera autoridad nos comeríamos unos a otros, pero nos gusta pensar que, si no existieran los gobiernos, los hombres se abrazarían.
La sátira es el arma más eficaz contra el poder: el poder no soporta el humor, ni siquiera los gobernantes que se llaman democráticos, porque la risa libera al hombre de sus miedos.
La imaginación consuela a los hombres de lo que no pueden ser. El humor los consuela de lo que son.
Los niños comienzan por amar a los padres. Cuando ya han crecido, los juzgan, y, algunas veces, hasta los perdonan.
Pocas o ninguna vez se cumple con la ambición que no sea con daño de tercero.
En el amor siempre hay algo de locura, mas en la locura siempre hay algo de razón.
La calidad de un pintor depende de la cantidad de pasado que lleve consigo.
Hay dos clases de hombres: quienes hacen la historia y quienes la padecen.
Incluso el pasado puede modificarse; los historiadores no paran de demostrarlo.