Frases célebres

Aquel a quien no le gusta el vino, ni la mujer, ni el canto, será un necio toda su vida.

Se conocen infinitas clases de necios; la más deplorable es la de los parlanchines empeñados en demostrar que tienen talento.

La ambición está más descontenta de lo que no tiene que satisfecha de lo que tiene.

El mejor olor, el del pan; el mejor sabor, el de la sal; el mejor amor, el de los niños.

La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir; nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras.

Hay maridos tan injustos que exigen de sus mujeres una fidelidad que ellos mismos violan, se parecen a los generales que huyen cobardemente del enemigo, quienes sin embargo, quieren que sus soldados sostengan el puesto con valor.

Mi consejo es que te cases: si encuentras una buena esposa serás feliz, si no, te harás filósofo.

Es bastante bueno que la gente de la nación no entienda nuestro sistema bancario y monetario, porque si lo hicieran, creo que habría una revolución antes de mañana por la mañana.