Para Adán, el paraíso era donde estaba Eva.
(1835-1910) Escritor y periodista estadounidense.
Para Adán, el paraíso era donde estaba Eva.
Recogéis a un perro que anda muerto de hambre, lo engordáis y no os morderá. Esa es la diferencia más notable que hay entre un perro y un hombre.
La diferencia entre la palabra adecuada y la casi correcta, es la misma que entre el rayo y la luciérnaga.
Sé virtuoso y te tendrán por excéntrico.
Es mejor ser un joven abejorro que una vieja ave del paraíso.
El arte de vivir consiste en conseguir que hasta los sepultureros lamenten tu muerte.
La verdad es lo más valioso que tenemos, economicémosla.
Conoce primero los hechos y luego distorsiónalos cuanto quieras.