El perro sabe, pero no sabe que sabe.
El perro sabe, pero no sabe que sabe.
Amo a los perros porque nunca le hacen sentir a uno que los haya tratado mal.
No importa lo elocuente que ladre un perro; nunca podrá decirte que sus padres fueron pobres pero honestos.
A juicio de los gatos, las personas no somos más que muebles de sangre caliente.
Se dice que el elefante indio llora a veces.
A las ovejas se las puede esquilar pero no despellejar.
Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales.
El hombre ha hecho de la Tierra un infierno para los animales.
Los animales son buenos amigos, no hacen preguntas y tampoco critican.
Muchos aman a los animales porque creen que el cariño de éstos es desinteresado, pero se engañan.