La vida es un juego del que nadie puede retirarse, llevándose las ganancias.
La vida es un juego del que nadie puede retirarse, llevándose las ganancias.
La vida no es sueño. El más vigoroso tacto espiritual es la necesidad de persistencia en una forma u otra. El anhelo de extenderse en tiempo y en espacio.
Estar preparado es importante, saber esperar lo es aún más, pero aprovechar el momento adecuado es la clave de la vida.
La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes.
¿Por qué contentarnos con vivir a rastras cuando sentimos el anhelo de volar?
No recibimos una vida corta, sino que nosotros la acortamos. No somos de ella indigentes, sino manirrotos.
Vale más vivir y morir de una vez, que no languidecer cada día en nuestra habitación bajo el pretexto de preservarnos.
No se puede tener otra tarea en cuanto a la vida que la de conservarla hasta morir.
La vida de un amigo, es la nuestra, como la verdadera vida de cada uno es la de todos.
Al final, lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años.