Hay que darle un sentido a la vida, por el hecho mismo de que carece de sentido.
Hay que darle un sentido a la vida, por el hecho mismo de que carece de sentido.
Para que el que cree no es necesaria ninguna explicación: para el que no cree toda explicación sobra.
No hay cosa que los humanos traten de conservar tanto, ni que administren tan mal, como su propia vida.
Una vida bien escrita es casi tan rara como una vida bien vivida.
Al negarnos a aceptar un poder superior inmutable que nos supera, hemos colmado el vacío a golpe de imperativos personales y, súbitamente, nuestra vida se ha vuelto espeluznante.
Vale más hacer y arrepentirse, que no hacer y arrepentirse.
Lo menos frecuente en este mundo es vivir. La mayoría de la gente existe, eso es todo.
Teniendo en cuenta la naturaleza humana, ejercer el poder sobre el sustento de un hombre equivale a ejercer el poder sobre su voluntad.
Algunas personas enfocan su vida de modo que viven con entremeses y guarniciones. El plato principal nunca lo conocen.
En caso de vida o muerte se debe estar con el más prójimo.