Frases célebres de Naturaleza

Enseñemos a perdonar; pero enseñemos también a no ofender. Sería más eficiente.

Si me detengo a reflexionar en lo que es propio decir a ésta o aquella persona, pronto dudaré que exista una parte de mi relato que con propiedad pueda contarse.

Conviene reír sin esperar a ser dichoso, no sea que nos sorprenda la muerte sin haber reído.

Perdona siempre a los demás, nunca a ti mismo.

En la concepción relativista, dialogar significa colocar la propia fe al mismo nivel que las conviciones de los otros, sin reconocerle por principio más verdad que la que se atribuye a la opinión de los demás.

La humanidad, partiendo de la nada y con su sólo esfuerzo, ha llegado a alcanzar las más altas cotas de miseria.

Hay una ley de vida, cruel y exacta, que afirma que uno debe crecer o, en caso contrario, pagar más por seguir siendo el mismo.