¡Qué amable cosa es el hombre cuando es verdaderamente hombre!
¡Qué amable cosa es el hombre cuando es verdaderamente hombre!
Muy sentida es la muerte cuando el padre queda vivo.
Incierto es el lugar en donde la muerte te espera; espérela, pues, en todo lugar.
Puedes acariciar a la gente con palabras.
La vida es un hospital donde cada enfermo está poseído por el deseo de cambiar de cama.
Los hombres temen más el sexo que las mujeres.
El hombre que no percibe el drama de su propio fin no está en la normalidad sino en la patología, y tendría que tenderse en la camilla y dejarse curar.
No os toméis la vida demasiado en serio; de todos modos no saldréis vivos de ésta.
El sexo forma parte de la naturaleza. Y yo me llevo de maravilla con la naturaleza.
Así como el árbol se fertiliza con sus hojas secas que caen y crece por sus propios medios, el hombres se engrandece con todas sus esperanzas destruidas y con todos sus cariños deshechos.