Las grandes pasiones son enfermedades incurables. Lo que podría curarlas las haría verdaderamente peligrosas.
Las grandes pasiones son enfermedades incurables. Lo que podría curarlas las haría verdaderamente peligrosas.
El amor a lo don Juan no es más que afición a la caza.
El día que tú no ardas de amor, muchos morirán de frío.
El amor nunca muere de hambre; con frecuencia de indigestión.
En el rocío de las pequeñas cosas, el corazón encuentra su mañana y toma su frescura.
¡Qué súbitas amistades surgen del vino!
Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de él emana vida.
Los que más han amado al hombre le han hecho siempre el máximo daño. Han exigido de él lo imposible, como todos los amantes.
La puerta de la felicidad se abre hacia dentro, hay que retirarse un poco para abrirla: si uno la empuja, la cierra cada vez más.
Siempre que haya un vacío en tu vida, llénalo de amor.