El amor a la vida es esencialmente tan incomunicable como el dolor.
El amor a la vida es esencialmente tan incomunicable como el dolor.
El sol no se ha puesto aún por última vez.
Si quieres tener enemigos, supera a tus amigos; si quieres tener amigos, deja que tus amigos te superen.
La esperanza es el peor de los males, pues prolonga el tormento del hombre.
Las verdades que revela la inteligencia permanecen estériles. Sólo el corazón es capaz de fecundar los sueños.
La clase de felicidad que necesito es menos hacer lo que quiero que no hacer lo que no quiero.
Cada uno es tan infeliz como cree.
La felicidad es tanto mayor cuanto menos la advertimos.
En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante, y detrás de cada noche, viene una aurora sonriente.
El amor es el único deporte que no se interrumpe por falta de luz.