Frases célebres de Libertad

Para ser libres hay que ser esclavos de la ley.

El hombre ha nacido libre y por doquiera se encuentra sujeto con cadenas.

El único hombre que es realmente libre es aquel que puede rechazar una invitación a comer sin dar una excusa.

Correrán ríos de sangre antes de que conquistemos nuestra libertad, pero esa sangre deberá ser la nuestra.

El pueblo no renuncia nunca a sus libertades sino bajo el engaño de una ilusión.

Es un extraño propósito perseguir el poder y perder la libertad.

Los mayores enemigos de la libertad no son aquellos que la oprimen, sino los que la ensucian.

La libertad no es posible más que en aquellos países en que el derecho predomina sobre las pasiones.

¿Cuál es el primer deber del hombre? La respuesta es muy breve: ser un mismo.

La libertad de amar no es menos sagrada que la libertad de pensar. Lo que hoy se llama adulterio, antaño se llamó herejía.