El hombre que comprendiese a Dios sería otro Dios.
El hombre que comprendiese a Dios sería otro Dios.
Acaso soy libre si mi hermano se encuentra todavía encadenado a la pobreza.
El dinero, que ha hecho morir a tantos cuerpos, hace morir todos los días a miles de almas.
El hombre dice de Dios aquello que cree de sí mismo.
En las religiones es preciso ser sinceros; verdaderos paganos, verdaderos judíos, verdaderos cristianos.
Cuando se deja de creer en Dios, enseguida se cree en cualquier cosa.
Bendito sea el caos, porque es síntoma de libertad.
La libertad abstracta, al igual que otras simples abstracciones, no puede ser encontrada.
La libertad no es poder actuar arbitrariamente sino la capacidad de hacerlo sensatamente.
La libertad es para soñarla.