No desees y serás el hombre más rico del mundo.
No desees y serás el hombre más rico del mundo.
Tenemos bastante religión para odiarnos unos a otros, pero no la bastante para amarnos.
Si los pobres empiezan a razonar todo está perdido.
¿Por qué he de preocuparme? No es asunto mío pensar en mi. Asunto mio es pensar en Dios. Es cosa de Dios pensar en mi.
La libertad es lo que haces con lo que te han hecho.
La magnitud de las cantidades de dinero parece variar en modo notable según hayan de ser pagadas o cobradas.
La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida.
La libertad sin una autoridad fuerte e incólume, no es libertad al cabo de poco tiempo, sino anarquía.
Si Dios no es amor, no vale la pena que exista.
¿Quién es libre? El sabio que puede dominar sus pasiones, que no teme a la necesidad, a la muerte ni a las cadenas, que refrena firmemente sus apetitos y desprecia los honores del mundo, que confía exclusivamente en sí mismo y que ha redondeado y pulido las aristas de su carácter.