Todos nacemos originales y morimos copias.
Todos nacemos originales y morimos copias.
La originalidad no consiste en decir cosas nuevas, sino en decirlas como si nunca hubiesen sido dichas por otro.
Debemos esperar mucho del tiempo, su inmenso vientre contiene más esperanzas que sucesos pasados y los prodigios futuros deben ser superiores a los pretéritos.
No me gusta la gente que no se ríe. Es gente frívola.
El primer humano que insultó a su enemigo en vez de tirarle una piedra fue el fundador de la civilización.
Después de un fracaso, los planes mejor elaborados parecen absurdos.
Es extraño, pero es verdad, porque la verdad es siempre extraña, más extraña que una ficción.
El mayor azote de la vida moderna es tener que dar importancia a cosas que, en realidad, no la tienen.
Cada fracaso enseña al hombre algo que necesitaba aprender.
La discreción en las palabras vale más que la elocuencia.