Frases célebres

No confundáis a Jesús, el maestro,con los pobres hombres que le siguen de lejos.No esperéis que su inconsecuenciapueda serviros eternamente de excusa.

Nada debe turbar la ecuanimidad del ánimo; hasta nuestra pasión, hasta nuestros arrebatos deben ser medidos y ponderados.

La vida es un tráfico donde se balancean las pérdidas y las ganancias.

El hombre grande es aquel que en medio de las muchedumbres mantiene, con perfecta dulzura, la independencia de la soledad.

La vida exige a todo individuo una contribución y depende del individuo descubrir en qué consiste.

Vivimos en el mundo cuando amamos. Sólo una vida vivida para los demás merece la pena ser vivida.