No acometas obra alguna con la furia de la pasión: equivale a hacerse a la mar en plena borrasca.
No acometas obra alguna con la furia de la pasión: equivale a hacerse a la mar en plena borrasca.
Es preciso prestarse a los otros, pero no darse sino a uno mismo.
La libertad sólo reside en los estados en los que el pueblo tiene el poder supremo.
Desciende a las profundidades de ti mismo, y logra ver tu alma buena. La felicidad la hace solamente uno mismo con la buena conducta.
La ciencia genuina, hasta donde alcanza su verdadera doctrina, carece de profundidad. La profundidad es cosa de la sabiduría.
Los médicos cortan, queman, torturan. Y haciendo a los enfermos un bien, que más parece mal, exigen una recompensa que casi no merecen.
La virtud es una disposición voluntaria adquirida, que consiste en un término medio entre dos extremos malos, el uno por exceso y el otro por defecto.
La mitad del mundo tiene algo que decir, pero no puede; la otra mitad no tiene nada que decir, pero no calla.
La verdad es una antorcha que luce entre la niebla, sin disiparla.
El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos.