El diálogo, basado en sólidas leyes morales, facilita la solución de los conflictos y favorece el respeto de la vida, de toda vida humana. Por ello, el recurso a las armas para dirimir las controversias representa siempre una derrota de la razón y de la humanidad.
En el amor todo ha terminado cuando uno de los amantes piensa que sería posible una ruptura.
La verdadera amistad llega cuando el silencio entre dos parece ameno.
Deben buscarse los amigos como los buenos libros. No está la felicidad en que sean muchos ni muy curiosos; sino pocos, buenos y bien conocidos.
No pongas tu interés en el dinero, pero pon tu dinero a interés.
La poesía debe ser un poco seca para que arda bien, y de este modo iluminarnos y calentarnos.
Ir sin amor por la vida es como ir al combate sin música, como emprender un viaje sin un libro, como ir por el mar sin estrella que nos oriente.
Ningún favor produce una gratitud menos permanente que el don de la libertad, especialmente entre aquellos pueblos que están dispuestos a hacer mal uso de ella.
¡Qué sabios son aquellos que únicamente son tontos en el amor!
El verdadero paraíso no esta en el cielo, sino en la boca de la mujer amada.