Para que nada nos separe que nada nos una.
Para que nada nos separe que nada nos una.
Nuestra cabeza es redonda para permitir al pensamiento cambiar de dirección.
La más pequeña mosca irrita al león más terrible.
Hasta en las democracias más puras, como los Estados Unidos y Suiza una minoría privilegiada detenta el poder contra la mayoría esclavizada.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
La vejez no mejora el corazón: lo endurece.
El teatro no puede desaparecer porque es el único arte donde la humanidad se enfrenta a sí misma.
Purifica tu corazón antes de permitir que el amor se asiente en él, ya que la miel más dulce se agria en un vaso sucio.
No existe nada bueno ni malo; es el pensamiento humano el que lo hace aparecer así.
Ser escritor es robarle vida a la muerte.