El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir.
El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir.
Todas las leyes humanas se alimentan de la ley divina.
Todo el que disfruta cree que lo que importa del árbol es el fruto, cuando en realidad es la semilla. He aquí la diferencia entre los que creen y los que disfrutan.
Siempre hay alguien que besa y otro que se limita a permitir el beso.
Al palpar la cercanía de la muerte, vuelves los ojos a tu interior y no encuentras más que banalidad, porque los vivos, comparados con los muertos, resultamos insoportablemente banales.
La mejor receta para la novela policiaca: el detective no debe saber nunca más que el lector.
En verdad, no hay tiempo más perdido que el que se gasta leyendo compendios.
Esta sociedad nos da facilidades para hacer el amor, pero no para enamorarnos.
Del mismo modo que no sería un esclavo, tampoco sería un amo. Esto expresa mi idea de la democracia.
La pobreza consiste en sentirse pobre.