La palabra es el espejo de la acción.
La palabra es el espejo de la acción.
Nunca escribo mi nombre en los libros que compro hasta después de haberlos leído, porque sólo entonces puedo llamarlos míos.
El amor no es capaz de ver los lados malos de un ser; el odio no es capaz de ver los lados buenos.
El pensamiento es el corcel; la razón el jinete.
El hombre ha hecho de la Tierra un infierno para los animales.
La política es el arte de los incapaces de triunfar en privado.
La declaración lisonjera que más agrada al amor no está en lo que se dice, sino en lo que se escapa.
La política está en el aire mismo que respiramos, igual que la presencia o ausencia de Dios.
Siempre son los demás los que se mueren.
La vida de los muertos perdura en la memoria de los vivos.