La esperanza, no obstante sus engaños, nos sirve al menos para llevarnos al fin de la existencia por un camino agradable.
La esperanza, no obstante sus engaños, nos sirve al menos para llevarnos al fin de la existencia por un camino agradable.
Se ha de leer mucho, pero no muchos libros; ésta es una regla excelente.
Nueve décimas partes de la sabiduría provienen de ser juicioso a tiempo.
Cuando me dicen que soy demasiado viejo para hacer una cosa, procuro hacerla enseguida.
Seguir un sólo camino es retroceder.
Los políticos son como los cines de barrio, primero te hacen entrar y después te cambian el programa.
Una colección de pensamientos debe ser una farmacia donde se encuentra remedio a todos los males.
Las coronas de laurel son arrebatadas por un soplo de brisa; contra las coronas de espinas, nada puede la tempestad.
Cada uno muestra lo que es en los amigos que tiene.
Un actor es un señor que hoy come faisán y mañana se come las plumas.