El amor alivia como la luz del sol tras la lluvia.
El amor alivia como la luz del sol tras la lluvia.
La felicidad es un artículo maravilloso: cuanto más se da, más le queda a uno.
Los hombres están siempre dispuestos a curiosear y averiguar sobre las vidas ajenas, pero les da pereza conocerse a sí mismos y corregir su propia vida.
La mujer perdona las infidelidades, pero no las olvida. El hombre olvida las infidelidades, pero no las perdona.
La forma más rápida de doblar tu dinero es plegar los billetes y metértelos de nuevo en el bolsillo.
El pasado nunca se muere, ni siquiera es pasado.
El amor consiste en sentir que el ser sagrado late dentro del ser querido.
El debate es masculino; la conversación es femenina.
Siempre me ha parecido que a un ser humano sólo le puede salvar otro ser humano.
Los cocodrilos vierten lágrimas cuando devoran a sus víctimas. He ahí su sabiduría.