La manera en que una persona toma las riendas de su destino es más determinante que el mismo destino.
La manera en que una persona toma las riendas de su destino es más determinante que el mismo destino.
La libertad no la tienen los que no tienen su sed.
Si a cambio de mi amor a la lectura viera a mis pies los tronos del mundo, rehusaría el cambio.
Un poder situado por encima de toda responsabilidad humana debe estar fuera del alcance de todo ser humano.
Hollywod es como estar en ningún lugar hablando a nadie sobre nada.
El dinero no da la felicidad, ciertamente; pero tampoco es un serio obstáculo.
La belleza es indivisible; el que ha llegado a poseerla, antes de compartirla prefiere anonadarla.
Ser director de cine en España es como ser torero en Japón.
Sólo se ama lo que no se posee totalmente.
Lo que tarda tanto en llegar es igual que si no hubiera llegado, peor incluso, porque el cumplimiento a destiempo de lo que tanto se deseó acaba teniendo un reverso de sarcasmo.