Frases célebres

Si a cambio de mi amor a la lectura viera a mis pies los tronos del mundo, rehusaría el cambio.

El dinero no da la felicidad, ciertamente; pero tampoco es un serio obstáculo.

Ser director de cine en España es como ser torero en Japón.

Lo que tarda tanto en llegar es igual que si no hubiera llegado, peor incluso, porque el cumplimiento a destiempo de lo que tanto se deseó acaba teniendo un reverso de sarcasmo.