No mires nunca de donde vienes, sino a donde vas.
No mires nunca de donde vienes, sino a donde vas.
La esperanza no es ni realidad ni quimera. Es como los caminos de la Tierra: sobre la Tierra no había caminos; han sido hechos por el gran número de transeúntes.
La vida carece de valor si no nos produce satisfacciones. Entre éstas, la más valiosa es la sociedad racional, que ilustra la mente, suaviza el temperamento, alegra el ánimo y promueve la salud.
Seguir estúpidos precedentes y parpadear con los dos ojos es más fácil que pensar.
Quien contempla a un verdadero amigo, es como si contemplara a otro ejemplar de sí mismo.
Hacer versos malos depara más felicidad que leer los versos más bellos.
Todo hombre no vive más que por lo que espera.
Tanto más fatiga el bien deseado cuanto más cerca está la esperanza de poseerlo.
Sin democracia la libertad es una quimera.
En las adversidades sale a la luz la virtud.