El amor propio es el peor de los aduladores.
(1613-1680) Escritor francés.
El amor propio es el peor de los aduladores.
No se desprecia a todos los que tienen vicios, pero sí a los que no tienen ninguna virtud.
Ni el sol, ni la muerte pueden mirarse fijamente.
Nunca se tiene la libertad de amar o de dejar de amar.
Ponemos más interés en hacer creer a los demás que somos felices que en tratar de serlo.
Tres clases hay de ignorancia: no saber lo que debiera saberse, saber mal lo que se sabe, y saber lo que no debiera saberse.
Para mí, la belleza es la maravilla de las maravillas. Sólo los superficiales no juzgan por las apariencias. El verdadero misterio del mundo es lo visible, no lo invisible.
Para tener éxito debemos hacer todo lo posible por parecer exitosos.
Hay muchos remedios que curan el amor; pero ninguno infalible.
La vejez es un tirano que prohíbe, bajo pena de muerte, todos los placeres de la juventud.