La belleza, como la sabiduría, ama al adorador solitario.
(1854-1900) Dramaturgo y novelista irlandés.
La belleza, como la sabiduría, ama al adorador solitario.
No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo.
Como mala persona soy un completo desastre. Hay montones de gente que afirman que no he hecho nada malo en toda mi vida. Por supuesto sólo se atreven a decirlo a mis espaldas.
No hay hombre lo bastante rico para comprar su pasado.
Un hombre puede ser feliz con cualquier mujer mientras que no la ame.
La tragedia de la vejez no es que uno sea viejo, sino que uno es joven.
La belleza es muy superior al genio. No necesita explicación.
Uno debería estar siempre enamorado. Por eso jamás deberíamos casarnos.
Sólo hay una cosa en el mundo peor que estar en boca de los demás, y es no estar en boca de nadie.
Que hablen de uno es espantoso. Pero hay algo peor: que no hablen.