Nadie puede ser perfectamente libre hasta que todos lo sean.
(354-430) Obispo y filósofo.
Nadie puede ser perfectamente libre hasta que todos lo sean.
Existirá la verdad aunque el mundo perezca.
No hay riqueza más peligrosa que una pobreza presuntuosa.
No vayas fuera, vuelve a ti mismo. En el hombre interior habita la verdad.
La razón no se sometería nunca, si no se juzgase que hay ocasiones en que debe someterse.
Creo para comprender, y comprendo para creer mejor.
Una virtud simulada es una impiedad duplicada: a la malicia une la falsedad.
Cuanto mejor es el bueno, tanto más molesto es para el malo.
Da lo que mandas y manda lo que quieras.
La oración es el encuentro de la sed de Dios y de la sed del hombre.