Se aferran a su parecer, no por verdadero sino por suyo.
(354-430) Obispo y filósofo.
Se aferran a su parecer, no por verdadero sino por suyo.
Cuando rezamos hablamos con Dios, pero cuando leemos es Dios quien habla con nosotros.
La misma debilidad de Dios procede de su omnipotencia.
Si somos arrastrados a Cristo, creemos sin querer; se usa entonces la violencia, no la libertad.
Cuando estés en Roma, compórtate como los romanos.
Da lo que tienes para que merezcas recibir lo que te falta.
La medida del amor es amar sin medida.
Amad a esta Iglesia, permaneced en esta Iglesia, sed vosotros esta Iglesia.
Quien no ha tenido tribulaciones que soportar, es que no ha comenzado a ser cristiano de verdad.
El hombre no reza para dar a Dios una orientación, sino para orientarse debidamente a sí mismo.