El que sabe no habla, el que habla no sabe.
El que sabe no habla, el que habla no sabe.
La irregularidad, es decir, lo inesperado, la sorpresa o el estupor son elementos esenciales y característicos de la belleza.
Me pareció tan bonita que no podía recordar luego cómo era.
La virtud resplandece en las desgracias.
Siempre he creído que lo bueno no era sino lo bello puesto en acción.
Aunque le arranques los pétalos, no quitarás su belleza a la flor.
La belleza exterior no es más que el encanto de un instante. La apariencia del cuerpo no siempre es el reflejo del alma.
La belleza, como la sabiduría, ama al adorador solitario.
El sabio en su retiro es útil a la comunidad.
Cuando envejecemos, la belleza se convierte en cualidad interior.