Si el semblante de la virtud pudiera verse, enamoraría a todos.
Si el semblante de la virtud pudiera verse, enamoraría a todos.
Quitad de los corazones el amor por lo bello, y habréis quitado todo el encanto a la vida.
Lo que quiere el sabio, lo busca en sí mismo; el vulgo, lo busca en los demás.
En la mayoría de los casos la ignorancia es algo superable. No sabemos por qué no queremos saber.
Llamamos bello a aquello que es elogiado por el periódico y que produce mucho dinero.
Muchos habrían podido llegar a la sabiduría si no se hubiesen creído ya suficiente sabios.
Lo que sabemos es una gota de agua; lo que ignoramos es el océano.
Yo sólo sé que no sé nada.
Nunca la naturaleza dice una cosa y la sabiduría otra.
El hombre sabio no debe abstenerse de participar en el gobierno del Estado, pues es un delito renunciar a ser útil a los necesitados y un cobardía ceder el paso a los indignos.