Sigo preguntándome si hay vida después de la muerte. Y si la hay, ¿Le cambiarán a uno un billete de veinte pavos?.
Sigo preguntándome si hay vida después de la muerte. Y si la hay, ¿Le cambiarán a uno un billete de veinte pavos?.
La muerte es el menor de todos los males.
La muerte es un ensueño sin ensueños.
Algo hay tan evidente como la muerte y es la vida.
La muerte sólo tiene importancia en la medida en que nos hace reflexionar sobre el valor de la vida.
Así como una jornada bien empleada produce un dulce sueño, así una vida bien usada causa una dulce muerte.
Es la muerte la falta de instrumentos del alma por los cuales se prolonga la vida.
A menudo el sepulcro encierra, sin saberlo, dos corazones en un mismo ataúd.
Ni temas ni desees la muerte.
No le temo a la muerte, sólo que no me gustaría estar allí cuando suceda.