La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos.
La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos.
Nuestra naturaleza está en movimiento. El reposo absoluto es la muerte.
¿Miedo a la muerte?. Uno debe temerle a la vida, no a la muerte.
Ni el sol, ni la muerte pueden mirarse fijamente.
La muerte sólo será triste para los que no han pensado en ella.
Si la muerte no fuera el preludio a otra vida, la vida presente sería una burla cruel.
En caso de vida o muerte se debe estar con el más prójimo.
No basta con pensar en la muerte, sino que se debe tenerla siempre delante. Entonces la vida se hace más solemne, más importante, más fecunda y alegre.
La muerte siempre es temprana y no perdona a ninguno.
¿Quién no sabe que en México seguimos al pie de la letra el precepto bíblico de alabar a los muertos? A los vivos los elogiamos cuando pueden darnos algo.