La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene.
La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene.
La muerte es dulce; pero su antesala, cruel.
Como un mar, alrededor de la soleada isla de la vida, la muerte canta noche y día su canción sin fin.
La muerte es más dura asumirla que padecerla.
La muerte no es más que un cambio de misión.
La pálida muerte lo mismo llama a las cabañas de los humildes que a las torres de los reyes.
Sin no conoces todavía la vida, ¿cómo puede ser posible conocer la muerte?
¿Por qué no salir de esta vida como sale de un banquete el convidado harto?
Cuando no se teme a la muerte, se la hace penetrar en las filas enemigas.
La muerte es el comienzo de la inmortalidad.