La vida no es aceptable a no ser que el cuerpo y el espíritu vivan en buena armonía, si no hay un equilibrio natural entre ellos y si no experimentan un respeto natural el uno por el otro.
La vida no es aceptable a no ser que el cuerpo y el espíritu vivan en buena armonía, si no hay un equilibrio natural entre ellos y si no experimentan un respeto natural el uno por el otro.
La vida humana se parece a un camino cuya salida es un precipicio horroroso; nos advierten de ello desde los primeros pasos; pero el decreto está ya pronunciado: es preciso adelantar siempre sin poder retroceder.
La vida es simplemente un mal cuarto de hora formado por momentos exquisitos.
Los ideales que iluminan mi camino y una y otra vez me han dado coraje para enfrentar la vida con alegría han sido: la amabilidad, la belleza y la verdad.
La vida es dos pasos adelante y uno atrás.
La vida es como una nuez; no puede cascarse entre almohadones de plumas.
¡Oh, cuán extemporáneo es comenzar a vivir cuando se ha de dejar de vivir!
La vida no merece que uno se preocupe tanto.
La vida es una mala noche en una mala posada.
La existencia es un viaje en el que no existen los caminos llanos: todo son subidas o bajadas.