Los corazones duros se vencen con súplicas blandas.
Los corazones duros se vencen con súplicas blandas.
La buena vida consiste en amar y hacerse amar suficiente.
El hombre en su esencia no debe ser esclavo, ni de sí mismo, ni de los otros, sino un amante. Su único fin está en el amor.
El amor no da ni toma nada, excepto de sí mismo.
El amor es como el vino, y como el vino también, a unos reconforta y a otros destroza.
Con las personas que no puedes amar, muéstrate siempre amablemente evasivo.
Sólo se ama lo que no se posee totalmente.
El amor es un niño grande; las mujeres, su juguete.
El amor es como el fuego, que si no se comunica se apaga.
Es propio del amor si es verdadero, compendiar en un ser el mundo entero.