Pueblos libres, recordad esta máxima: Podemos adquirir la libertad, pero nunca se recupera una vez que se pierde.
Pueblos libres, recordad esta máxima: Podemos adquirir la libertad, pero nunca se recupera una vez que se pierde.
El hombre nace libre, responsable y sin excusas.
La democracia es la transposición de lo cuantitativo a lo cualitativo: que lo que quieren los más se convierta en lo mejor.
El desconocimiento propio genera soberbia; pero el desconocimiento de Dios genera desesperación.
El que está satisfecho con su parte es rico.
Dios me perdonará: es su oficio.
Cuando se dice que el dinero no hace la felicidad se alude, evidentemente, al de los demás.
No he logrado nada solo. Millones de personas en todo el mundo ansiaban la paz. Por eso digo que no hay que minusvalorar el poder de la oración.
El dinero es como el estiércol: no es bueno a no ser que se esparza.
La libertad no consiste en hacer lo que se quiere, sino en hacer lo que se debe.